Brasil:
Aprobación de texto final marcará fin de
Cumbre Río+20
Alejandro
Gómez
RÍO DE JANEIRO, 22 de
junio (PL).— La Conferencia de las
Naciones Unidas sobre Desarrollo
Sostenible, Río+20, concluirá hoy con la
aprobación del documento final,
criticado por muchos de los mandatarios
asistentes y considerado por otros como
el mejor posible.
El texto final fue resultado de un
consenso alcanzado entre los
negociadores el martes pasado, un día
antes del inicio de la sesión de alto
nivel, y recibió fuertes críticas de
ambientalistas y de entidades de la
sociedad civil que lo tildaron de poco
ambicioso, frustrante y decepcionante.
El documento puede ser modificado por
los jefes de Estado y/o Gobierno
presentes en la Cumbre, para
incorporarle algunas de las
reivindicaciones de esas organizaciones
defensoras del medio ambiente e,
incluso, de algunos mandatarios.
Amigos de la Tierra Internacional, una
de las mayores organizaciones
ambientalistas de base del mundo,
aseveró que el texto final de la Río+20
"es un atentado a los pueblos, porque es
un documento vacío, sin alma y sin
compromisos concretos con el medio
ambiente y el desarrollo sostenible".
Pero, funcionarios de la Organización de
las Naciones Unidas y del país anfitrión
han reiterado que el texto aprobado por
los negociadores y que fue presentado
por Brasil ante el fracaso de tres citas
del Comité Preparatorio es el mejor
posible, porque logró el consenso entre
los diferentes países participantes en
su discusión.
Para buena parte de los críticos al
texto le falta el compromiso de los
países ricos con el financiamiento de
las acciones del desarrollo sostenible,
y otros lamentan no haber conseguido
elevar a la categoría de agencia
independiente al Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA).
Asimismo, condenan el rechazo de Estados
Unidos, Canadá y la Unión Europea a la
iniciativa del G77+China de crear un
fondo anual de 30 mil millones de
dólares para promover el desarrollo
sostenible. Para esa postura, esas
naciones alegaron la actual crisis
económica que enfrentan.
Al intervenir ayer en la Cumbre, el
presidente cubano, Raúl Castro, denunció
que "la parálisis de las negociaciones y
la falta de un acuerdo que permita
detener el cambio climático global son
un nítido reflejo de la falta de
voluntad política y la incapacidad de
los países desarrollados para actuar
conforme a las obligaciones que se
derivan de su responsabilidad histórica
y su posición actual".
Esto se ha puesto de manifiesto en esta
reunión, a pesar del enorme esfuerzo que
ha hecho Brasil y que le agradecemos,
subrayó el mandatario cubano.
Raúl Castro llamó a
dejar las justificaciones y egoísmos y
buscar soluciones, porque esta vez
todos, absolutamente todos, pagaremos
las consecuencias del cambio climático.
Por su parte, el mandatario boliviano,
Evo Morales, fustigó la denominada
economía verde como un nuevo mecanismo
de sometimiento de los pueblos y a los
gobiernos anticapitalistas, y como el
capitalismo promueve la privatización y
la mercantilización de la biodiversidad
y el negocio de los recursos genéticos.
"El ambientalismo del capitalismo es un
nuevo colonialismo de doble partida, es
un colonialismo de la naturaleza al
mercantilizar las fuentes naturales de
la vida, y es un colonialismo a los
países del sur que cargan la
responsabilidad de proteger el medio
ambiente, que es destruido por la
economía capitalista industrial del
norte", exaltó.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa,
demandó a los países desarrollados
asumir una responsabilidad diferenciada
ante la problemática medioambiental, al
ser los mayores contaminantes de la
atmósfera.
Acotó que ahora que están de moda los
salvamentos bancarios multimillonarios,
es hora de hablar de salvamentos
ambientales, que es la base de este
concepto de responsabilidad común, pero
diferenciada.