El
cólera insiste en Haití
Amelia Duarte de la Rosa, enviada
especial
Foto: Juan Diego Nusa
Peñalver
HAITI aún es víctima del
cólera. La epidemia que se desató en
octubre del 2010 y quitó la vida a más
de 7 000 personas, se encuentra vigente
en fase de endemia en todo el país. Con
la actual etapa de lluvia, las agencias
de prensa vociferan un rebrote de la
enfermedad; sin embargo, el
comportamiento que hoy tiene el cólera
es exactamente lo que se había
pronosticado.
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En lugares donde no hay una
infraestructura sanitaria
adecuada como en Haití, el
cólera permanece de forma
endémica durante muchos
años. |
Según explica el doctor
Lorenzo Somarriba, jefe de la Misión
Médica cubana, "la fase endémica cursa
con brotes epidémicos locales, pues la
bacteria vibrio cholerae está
circulando, pero la enfermedad se
comporta según el pronóstico. De enero a
abril, en la estación seca, se reportó
un número de casos muy bajo, a partir de
mayo comenzaron las lluvias y se
incrementó el número de personas
contagiadas".
No obstante
—manifiesta—, los cables de prensa
manejan cifras de hasta 200 mil casos
para lo que resta de año y es una
sobrestimación, eso sería la mitad de lo
que se tasó para el primer año de la
epidemia. La endemia significa que la
enfermedad se mantiene a lo largo del
tiempo en un nivel estable, incluyendo
variaciones estacionales. Sobre la base
de la historia natural en lugares donde
no hay una infraestructura sanitaria
adecuada como en Haití, el cólera
permanece de forma endémica durante
muchos años, aclara el galeno.
A la par, datos de la
Organización Panamericana de la Salud
apuntan que el aumento global de casos
es lento pues ha llovido, pero no como
en años anteriores. La enfermedad, que
se adquiere principalmente a través del
agua y alimentos contaminados, se
encuentra hoy estable, con tendencia al
aumento de casos debido a la permanencia
de factores de riesgo.
En el país caribeño solo
el 2 % de la población tiene acceso al
agua potable, no existe un sistema
adecuado de saneamiento básico ambiental
y las fuentes de aguas superficiales
están contaminadas. A esto se unen el
alto índice de pobreza, la malnutrición,
la tuberculosis y el VIH/SIDA,
enfermedades que aumentan el riesgo de
contagio.
Por ello, aun cuando la
tasa de letalidad acumulada de la
Brigada Médica Cubana (BMC) continúa
estable —en el año en curso no se
registran fallecidos—, la brigada está
preparada para enfrentar cualquier caso
de contagio y realizar el control focal
con sus grupos de pesquisa activa.
En la sala situacional
de la BMC, donde trabaja un grupo de
especialistas de alto nivel y con
conocimiento minucioso del cólera, se
monitorean todos los posibles casos que
llegan a las posiciones con presencia de
la brigada cubana, expone Somarriba. "La
brigada tiene fuerzas y recursos para
tratar la enfermedad. Contamos con 33
sitios centinelas para la vigilancia, 30
unidades de tratamiento del cólera y dos
centros activos preparados para recibir,
atender y reportar los casos. Las
enfermedades diarreicas agudas hoy están
en el tercer lugar del cuadro de
padecimientos transmisibles y dos
departamentos reportan las mayores
tasas, Artibonite y el Norte. Donde hay
un caso, le aplicamos la encuesta
epidemiológica y actuamos rápidamente
con todos los contactos.
"Cualquier especie
biológica es muy difícil de eliminar,
actualmente existe un programa entre las
autoridades de los gobiernos haitiano y
dominicano para erradicar el cólera en
un periodo de diez años en la isla La
Española, es decir, que no circule el V.
cholerae", explicó.
De todas formas, el
número de fallecidos estará en relación
con la prontitud o no con que se haga el
control focal en cada caso, razón por la
cual la atención diferenciada y
permanente de nuestros colaboradores
está dirigida al cólera, afirma.
"Nosotros seguimos distribuyendo las
tabletas de cloro para potabilizar el
agua, haciendo las pesquisas y brindando
labor educativa. Gracias a ello, los
haitianos tienen hoy conocimiento de la
enfermedad y de cómo evitarla".