HOY se abre otro desafío
para la pelota cubana: la Semana
Beisbolera de Haarlem, Holanda. Luego
del exigente y provechoso Tope Bilateral
con Estados Unidos, nuestros
representantes afrontan un certamen que
no ganan desde 1998, y 14 años sin un
título son demasiados, teniendo en
cuenta la tradición y calidad del
deporte de las bolas y los strikes en la
Isla.
Si bien es cierto que en
las últimas seis ediciones no nos hemos
presentado con escuadras de lujo,
tampoco se puede obviar que, salvo
Holanda, el resto de las naciones
tampoco ha concurrido con sus novenas de
mayor rango. Aún así, llegar a la cima
se ha convertido en una quimera que la
tropa dirigida por Víctor Mesa intentará
rebasar en la presente justa.
Para ello tiene un
plantel fuerte en el que, no obstante,
resaltan también lagunas como la
ausencia de una segunda base natural, el
déficit de bateadores zurdos (solo
Cepeda, ambidextro, puede pararse a la
izquierda del plato) y la limitada
pólvora de los dos receptores
convocados.
¿No había realmente un
intermedista con capacidad para integrar
el equipo? Yenier Bello, ¿por qué apenas
tuvo oportunidad si es el más ofensivo
de los cuatro receptores citados?
Estas interrogantes
saltan a la vista y no dejan de
inquietar tras la conformación del
plantel, que enfrentará de nuevo a
Estados Unidos, además de Puerto Rico,
Taipei de China, Japón y los flamantes
campeones mundiales holandeses (nunca
pensé que tendría que escribirlo).
El primer escollo será
Puerto Rico este viernes, escuadra de la
que apenas ha trascendido información.
Sin embargo, por muy débil que se
presente el plantel boricua, la
dirección cubana no correrá riesgos y
enviará al montículo a Yadier Pedroso,
as de la rotación nacional, a quien debe
seguir en los partidos venideros Freddy
Asiel Álvarez y Odrisamer Despaigne.
Con respecto a los
titulares, Víctor Mesa despejó casi
todas las dudas en la última conferencia
de prensa del Tope Bilateral: Pestano,
Abreu, Rudy o Aledmis, Arruebarruena,
Yulieski, Despaigne, Rusney y Bell, con
Cepeda como designado, alternando en
este puesto con el toletero granmense,
recordista nacional de cuadrangulares.
El orden de estos
hombres no es un secreto, solo que el
bajo rendimiento de Rusney en el primer
turno incita a pensar en variantes para
ocupar el importante puesto, en el que
se vería muy bien el matancero Guillermo
Heredia, primer bate natural,
extremadamente rápido, de excelente
contacto y destacado defensor del jardín
central.
Esta variante se antoja
atractiva, al menos mientras el
patrullero avileño realiza los ajustes
pertinentes para volver a anclar en el
lineup, pues sin duda es uno de los
peloteros con mayor potencial para
afrontar torneos de máximo nivel.
Rusney es el clásico
pelotero de cinco herramientas, pero el
movimiento del jardín derecho al
central, y del tercer turno al primero,
pueden haber alterado su rendimiento,
sin olvidar que jugó toda una temporada
sin respiro en el campeón del patio,
Ciego de Ávila.
EL cansancio hace mella
en cualquier pelotero, no importa qué
tan bueno pueda ser, y Rusney no es el
único caso, pues su coterráneo Vladimir
García también se ha visto muy lejos de
su habitual forma, estado lógico tras
apenas reposar las 220 entradas de
actuación en el clásico nacional.
A pesar de estos
teóricos hándicaps, no se espera otra
cosa de Cuba que no sea la victoria.
Borrar la imagen de las últimas seis
ediciones (cinco platas y un bronce)
resulta imprescindible, en pos de volver
a ganar una justa esquiva desde 1998,
cuando, los nuestros desbancaron a
Australia y José Ariel Contreras fue
nombrado el mejor lanzador del evento.
De la anterior cita en
el 2010 solo repiten cinco jugadores
(Rudy Reyes, Alexei Bell, Freddy Asiel
Álvarez, Norberto González y Yoelkis
Cruz), quienes deben tener grabada aún
la apabullante derrota por nocao sufrida
a manos de Holanda, así como el
posterior descalabro ante Japón, que los
eliminó de toda posibilidad de luchar
por el metal dorado.
HAARLEM, UNA HISTORIA
MUY ANTIGUA
Contrario a lo que
muchos pueden pensar, la Semana
Beisbolera de Haarlem surgió hace mucho
tiempo, en 1961, cuando los holandeses
veían mucho más cerca el título mundial
de fútbol que el de pelota. No existía
ninguna tradición del deporte de las
bolas y los strikes, pero se aventuraron
a organizar un torneo por invitación, en
el que el podio fue ocupado por novenas
exóticas como Alconbury Spartans (Reino
Unido), Wiesbaden Flyers (Alemania) y
Châteauroux Sabres (Francia),
representaciones de la Fuerza Aérea de
esas naciones.
Ya para 1963 comenzó el
reinado del Sullivans, elenco norteño
que ha ganado en seis oportunidades, la
última de ellas en 1990, aunque luego
ocupó el podio con un tercer puesto en
1996 y 1998. De forma general, Estados
Unidos ostenta 13 coronas y varios son
los combinados de ese país (French
Woods, California Stags, United States
Air Forces in Europe, Alaska
Goldpanners, Arizona Wildcats,
Washington State University, Little
Caesars y Miami Hurricanes) que han
intervenido en la competencia organizada
en la norteña ciudad holandesa.
Cuba debutó en 1972 y
alcanzó la primera posición en uno de
los dos grupos convocados, y repitió
similar ubicación en 1974, tiempos en
los que Félix Isasi mereció el galardón
de Jugador Más Valioso. Pese a esta
impetuosa entrada, pasaron 22 años para
un nuevo triunfo de los antillanos, que
repitieron en 1998, su último metal
áureo en Haarlem.
En cuanto a galardones
individuales, no son muchos los cubanos
agraciados, baste decir que, además del
mencionado premio a Isasi, ningún otro
criollo ha merecido el MVP, y solo
Rafael Orlando Acebey (1990) ganó el
honorario de Jugador Más Popular.
El resto de los
galardonados son Silvio Montejo (líder
bateador, 1972), Carlos Kindelán (líder
bateador, 1990), Carlos Tabares (líder
bateador, 1996), Roniel Varona (líder
bateador, 2002), Pedro José Rodríguez Jr.
(máximo jonronero, 2002), Yoandry
Garlobo (máximo jonronero, 2008), Iván
Álvarez (mejor lanzador, 1994) y Eduardo
Paret (mejor defensor, 2008).
Por lo general, la
Semana Beisbolera de Haarlem se tiende a
confundir con el Torneo Interpuertos de
Rotterdam, tal vez porque se celebran en
fechas similares, pero en años alternos.
La lid de Rotterdam se inauguró en 1985
y Cuba es la máxima ganadora con ocho
coronas.
ESTADOS UNIDOS BLANQUEÓ
A HOLANDA
En partido amistoso
previo a la lid, norteamericanos y
holandeses midieron fuerzas en
Amsterdam, y los norteños propinaron
lechada de 3-0 con pitcheo combinado de
Jake Reed, Dan Child, David Berg, Trevor
Williams y Ben Grover, quienes se
repartieron la labor monticular sin
apenas permitir libertades (tres jits y
siete ponches) a la tanda de los
campeones del orbe.
Dave Serrano dio
descanso en esta ocasión a sus toleteros
D. J. Peterson y Michael Conforto,
quienes jugaron en pleno el tope de La
Habana. Sus puestos en la alineación los
ocuparon Kris Bryant y Marco Gonzalez,
respectivamente, aunque sin grandes
dividendos, pues ambos se fueron en
blanco en tres turnos contra seis
lanzadores holandeses.
A la ofensiva descolló,
como frente a los cubanos, el segundo
bate y jardinero izquierdo Johnny Field,
con par de imparables y una anotada, en
partido de poca ofensiva en general,
pues entre las dos novenas solo
conectaron nueve indiscutibles.
Los naranjas se vieron
desajustados frente al poderoso pitcheo
de Estados Unidos, pero sus lanzadores
lucieron en buena forma contra una
artillería que hace apenas unos días
anotó 25 carreras ante los serpentineros
cubanos.
El debut de estos
elencos en Haarlem se producirá el
sábado cuando los estadounidenses se las
vean con Japón y los locales choquen
contra Puerto Rico. (Tomado de
Deportes, Cubadebate)