Destacan impacto de nueva política
crediticia cubana
LA HABANA, 28 de junio
(PL).—La nueva política crediticia
cubana constituye un aporte
significativo a la actualización del
modelo económico nacional, en aras de
posicionar su sistema bancario,
manifestó hoy Francisco Mayobre,
vicepresidente del Banco Central de
Cuba.
De acuerdo con el directivo, la
instrumentación de esa estrategia -que
da cumplimiento a varios Lineamientos
aprobados en el VI Congreso del Partido
Comunista de Cuba-, pone el sector
financiero a tono con las exigencias,
expectativas y creciente desarrollo del
país.
Al referirse al impacto de la nueva
política crediticia, expresó al diario
Granma que desde el punto de vista
social ha cumplido sus objetivos, pese a
la existencia de algunas dificultades
que se irán solucionando gradualmente.
Se han otorgado financiamientos por
decenas de millones de pesos,
fundamentalmente para la compra de
materiales de la construcción y pago de
mano de obra, lo cual, sin lugar a
dudas, contribuye a la solución del
problema habitacional del país, apuntó.
El funcionario subrayó que los bancos
han debido actuar a tono con las
actuales exigencias, pues los nuevos
servicios han aumentado la afluencia de
personas a las oficinas bancarias.
Desde que entró en vigor el Decreto-Ley
289, de diciembre a la fecha, han
acudido a las sucursales más de 250 mil
personas, ya sea para solicitar
créditos, pedir información, aclarar
dudas o abrir cuentas, informó.
Ello significa, manifestó, que se ha
atendido, en seis meses, un número de
usuarios superior al que normalmente se
atendía antes de la entrada en vigor de
la legislación, lo cual demanda de los
trabajadores bancarios más
profesionalidad en su desempeño.
La marcha de la implementación de esa
política resulta un proceso en ascenso
que requiere la intervención no solo de
varios agentes de la economía, sino
también de la conciencia y la
responsabilidad civil con que se asuma,
concluyó Mayobre.
Más de 47 mil cubanos beneficiados con
nueva política crediticia
LA HABANA, 28 de junio
(PL).— Con la implementación de la nueva
política crediticia cubana han recibido
financiamiento bancario más de 47 mil
personas en el país, fundamentalmente
para actividades relacionadas con la
construcción y reparación de viviendas,
informaron autoridades del sector.
Desde la puesta en vigor del Decreto-Ley
289, el pasado 20 de diciembre,
agricultores pequeños, cuentapropistas,
trabajadores que ejercen otras formas de
gestión no estatal y personas naturales
pueden acceder a créditos para
actividades como el desarrollo de
labores constructivas por esfuerzo
propio.
Francisco Mayobre, vicepresidente del
Banco Central de Cuba, calificó la
política crediticia como un proceso
complejo que implica la acción conjunta
y organizada de varios sectores de la
economía.
Esto es aún más importante si se tiene
en cuenta que por primera vez en muchos
años se establecen facilidades a las
personas naturales para operar cuentas
corrientes y emitir instrumentos de pago
que hasta ahora no se empleaban, expresó
en entrevista publicada por el diario
Granma.
De acuerdo con el directivo, el cheque
de gerencia y el dinero en efectivo son
los instrumentos de pago más fáciles de
aceptar por los vendedores de mercancías
o de servicios; el primero tiene la
garantía de que es emitido por el banco,
y el efectivo es el pago al contado
inmediato.
Las demás formas de pago concebidas en
el Decreto-Ley -como las tarjetas de
débito-, explicó, se pueden utilizar por
las personas naturales, pero dependen de
las condiciones que se vayan creando
para su aceptación, sobre todo por las
entidades de comercio y servicio.
Entre los créditos más solicitados en el
país se encuentran los destinados a la
compra de materiales de construcción y/o
mano de obra, para lo cual puede
emplearse un cheque de gerencia emitido
a favor de la entidad de comercio donde
se comprarán los productos, apuntó
Mayobre.
Según el funcionario, los depósitos
ofrecidos por los prestatarios como
garantías -ya sean cuentas corrientes o
de ahorro- son retenidos por el banco
durante el tiempo que dure el
financiamiento, sin dejar de recibir los
beneficios que pudiera percibir una
cuenta de ahorro a la vista o a plazo
fijo.
Debe aclararse, manifestó, que si el
monto total del depósito supera el
dejado por el prestatario como garantía,
la diferencia podrá ser utilizada
libremente por el deudor, siempre que el
tipo de cuenta lo permita.
Asimismo refirió la importancia de la
capacidad de pago, comprendida como la
posibilidad económica que tiene la
persona de satisfacer la liquidación del
crédito y cuyo cálculo depende de las
fuentes de ingreso del solicitante y
respeta los gastos mínimos elementales
que la persona debe realizar.