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El mismo 1 de mayo de la
victoria
Oscar Sánchez Serra
No fue solo esta otra mañana histórica,
es mucho más: un primero de mayo
consecuente con la historia de una
Revolución que continúa mostrando día a
día la fuerza de su invencible pueblo.
Al ver hoy a los cubanos desfilar por
sus plazas, la afirmación del compañero
Raúl hace cinco décadas en Santiago de
Cuba, continúa siendo una realidad:
Este es el primero de mayo de
la victoria.
Cincuenta años atrás toda la nación
vibró en la celebración del primer Día
Internacional de los Trabajadores en
defensa del Socialismo, que hacía
entonces solo dos semanas, se había
proclamado ante las víctimas de cruel
bombardeo aéreo a varios puntos de la
Patria, y defendido en las arenas de
Playa Girón.
Lázaro Peña, líder de la clase obrera,
hubiera expresado también hoy:
ha sido un homenaje a la victoria sobre
los invasores y de gloria a los caídos,
tanto en Playa Girón como en todas las
luchas de nuestro pueblo por su
independencia.
Igual que entonces en hombros de los
obreros desfilaron nuestros niños, como
prueba fehaciente de lo afirmado en mayo
de 1961 por Raúl: hemos visto
desfilar hoy aquí a obreros con sus
hijos en brazos, porque cada día el
pueblo tiene más confianza en su
Revolución.
Y eso es lo que más preocupó siempre y
todavía preocupa al imperialismo
agresor. Ya el Comandante en Jefe les
había retado hace 50 mayos, desde la
misma plaza que hoy volvimos a desbordar
de alegría y compromiso:
si su
capitalismo monopolista es mejor que el
socialismo cubano, entonces, ¿por qué
tienen tanto miedo, por qué tienen tanto
miedo al ejemplo de Cuba?
La respuesta fue el alba de mayo de este
2011. Si en 1961 Cuba entera homenajeó a
los caídos y respaldaba en plazas y
calles ese socialismo triunfante en el
terreno militar, hoy defiende el
carácter irrevocable de su sistema y los
acuerdos del Sexto Congreso del Partido
Comunista de Cuba, que desde la
convacotoria, respondió a su máxima de
Congreso de pueblo, expresión inequívoca
de que más que un partido único es el
Partido de la nación, heredero del
Partido revolucionario Cubano, fundado
por José Martí.
Esa, como el 50 aniversario de otra
victoria, la Campaña de Alfabetización y
muchas otras, fueron las motivaciones de
los revolucionarios cubanos este primero
de mayo, sabedores de que orden,
disciplina y exigencia son palabras
claves y premisas imprescindibles para
hace cumplir los acuerdos del Sexto
Congreso y llevar adelante el modelo
económico que nos planteamos, con los
trabajadores como vanguardia
insustituible.
Lo visto en la Plaza de la Revolución,
en la Mayor General Antonio Maceo y en
todas las del país, dan fe de que nos
esperan nuevas victorias, porque Cuba
volvió a mostrar el principio medular de
sus triunfos, con Raúl en Santiago,
Machado en La Habana, Fidel en todo el
país: Revolución es unidad.
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