|
El
Parlamento exige justicia por el crimen de
Barbados
•
En sesión extraordinaria convocada por cumplirse
el 25º aniversario de ese hecho, aprueba erigir
monumento en memoria de las víctimas • Ratifica
adhesión de Cuba a los doce instrumentos
internacionales en materia de terrorismo
LA
Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento)
aprobó por unanimidad este 4 de octubre una
declaración en la que se demanda justicia para
las 73 víctimas del acto terrorista contra un avión
de Cubana frente a las costas de Barbados, el 6 de
octubre de 1976, planeado por los connotados
contrarrevolucionarios Luis Posada Carriles,
actualmente preso en Panamá, y Orlando Bosh,
radicado en Estados Unidos.
El
presidente Fidel Castro asistió a la sesión
extraordinaria del órgano legislativo, convocada
por cumplirse el 25º aniversario del horrendo
crimen, y en la que también se ratificaron siete
convenios y protocolos internacionales de lucha
contra el terrorismo, con lo cual Cuba se adhirió
a los 12 instrumentos jurídicos en esta materia
adoptados por las Naciones Unidas.
La
Asamblea Nacional acordó asimismo construir un
monumento que perpetúe la memoria de los mártires
de Barbados.
Cuba
tiene razones y la fuerza moral necesaria para
exigir justicia por el crimen de Barbados, señala
la Declaración, leída por el presidente del
Parlamento, Ricardo Alarcón.
Destaca
que el seis de octubre de 1976, un avión de
Cubana de Aviación fue objeto de un cobarde
sabotaje que lo hizo estallar en pleno vuelo cerca
de Barbados, que provoco la muerte de todos sus
tripulantes y pasajeros, entre ellos jóvenes
ganadores del Campeonato de Esgrima de Centroamérica
y el Caribe y un grupo de estudiantes guyaneses.
Indica
que las 73 víctimas todavía aguardan por que se
haga justicia, pues los principales culpables aún
no han sido sancionados y continúan una carrera
criminal que no ha cesado y se extiende ya por más
de cuatro décadas.
Puntualiza
el documento que los que concibieron, planearon y
dirigieron la acción genocida tenían un largo
expediente de terrorismo desde que, en los años
sesenta, empezaron a practicarlo a sueldo de la
CIA.
Sus
reponsabilidades, agrega, en la voladura del avión
cubano y el asesinato a sangre fría de todos los
que en él viajaban, son conocidas por el Gobierno
de Estados Unidos, que posee sobre ello
informaciones que mantiene en secreto, como
reconocio en un documento oficial el 23 de junio
de 1989 el Departamento de Justicia de esa nación.
Denuncia
el texto que pese a sus notorios antecedentes
—que incluyen graves delitos cometidos dentro
del territorio norteamericano—, al dictamen
contrario de la Fiscalía General y a la oposición
de importantes medios de prensa estadounidenses,
uno de ellos, Orlando Bosch, desde hace más de 10
años, por decisión del entonces presidente
George Bush, reside en EE.UU. y desde allí continúa
su infame oficio sin que nadie lo moleste.
Puntualiza
que este cabecilla, convencido de que disfruta de
total impunidad y otros conocidos terroristas, con
el respaldo de la llamada Fundación Nacional
Cubano-Americana (FNCA), anuciaron en un diario de
Miami, a toda página, el pasado 22 de agosto, que
seguirían utilizando contra Cuba todos los medios
y métodos a su alcance sin excluir el terrorismo
y la violencia.
Igualmente
la Declaración señala que Luis Posada Carriles,
después de escapar de la cárcel venezolana donde
esperaba juicio por el caso del avión cubano, pasó
inmediatamente a trabajar para la Casa Blanca bajo
las órdenes directas de Oliver North en
actividades clandestinas que EE.UU. realizaba en
Centroamérica, como la operación encubierta Irán-Contras.
Al
presentar el texto, Alarcón explicó que el
desaparecido Jorge Más Canosa, presidente de la
FNCA, pagó 50 mil dólares para la evasión de
Posada de la prisión de máxima seguridad en
Venezuela.
La
Declaración parlamentaria subraya que Posada
Carriles dirigió los ataques con bombas contra
varias instalaciones turísticas en Cuba y
planificó un atentado contra el presidente Fidel
Castro y contra miles de estudiantes panameños
con motivo de la Cumbre Iberoamericana del año
pasado.
Señala
que cuando el mundo entero repudia el brutal
ataque del 11 de septiembre, cuando en las
Naciones Unidas se adoptan resoluciones
condenatorias y los gobiernos declaran la intención
de castigar acciones semejantes y evitar su
repetición, la Asamblea Nacional demanda que la
lucha contra el terrorismo sea verdadera, y que
responda a una genuina voluntad de eliminarlo en
todas partes y en todas sus formas y
manifestaciones. El texto reafirma que Cuba tiene
razones y posee la fuerza moral necesaria para
exigir que se haga justicia en cuanto al crimen
del seis de octubre de 1976 para reclamar que el
esfuerzo internacional contra el terrorismo sea
sincero, consecuente, sin dobles raseros, sin
discriminaciones racistas, sin prepotencias, sin
manipulaciones fraudulentas.
Finalmente
puntualiza que la Isla seguira denunciando a sus
asesinos y exigiendo su castigo.
Numerosas
y emotivas fueron las intervenciones de los 522
diputados asistentes, quienes junto a familiares
de los fallecidos; de los cinco cubanos presos y
acusados injustamente en EE.UU. por supuesto
espionaje y a Juan Miguel González —padre del
pequeño Elián, el niño que estuvo secuestrado
por la mafia cubano-americana de Miami—, entre
otros invitados, guardaron un minuto de silencio
en honor a las víctimas del sabotaje de Barbados.
RATIFICADA
ADHESIÓN DE CUBA A LOS DOCE CONVENIOS
INTERNACIONALES CONTRA EL TERRORISMO
La
Asamblea Nacional ratificó siete convenios y
protocolos internacionales de lucha contra el
terrorismo, con lo cual Cuba se adhirio a los 12
instrumentos jurídicos en esta materia adoptados
por las Naciones Unidas.
Anteriormente,
el Gobierno cubano se había adherido a tres de
estos convenios y dos estaban ya en proceso de
presentación a la ONU.
Alarcon
leyó al respecto un comunicado del presidente
Fidel Castro, en el que se señala que luego de un
pormenorizado análisis realizado sobre los
Convenios y Protocolos internacionales en materia
de terrorismo, se decidió que el Gobierno de Cuba
se adhiera a esos acuerdos.
Los
siete instrumentos ratificados por el Parlamento
cubano son:
-Convenio
para la represión del apoderamiento ilícito de
aeronaves, suscrito en La Habana el 16 de
diciembre de 1970.
-Convenio
Internacional de toma de rehenes, aprobada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas el 17 de
diciembre de 1979.
-Convenio
para la represión de actos ilícitos contra la
seguridad de la navegación marítima, firmado en
Roma el 10 de marzo de 1988.
-Protocolo
para la represión de actos ilícitos contra la
seguridad de las plataformas fijas emplazadas en
la plataforma continental, suscrito en Roma el 10
de marzo de 1988.
-Convenio
sobre la marcación de explosivos plásticos para
los fines de detección, suscrito en Montreal el
primero de marzo de 1991.
-Convenio
Internacional para la represión de los atentados
terroristas cometidos con bombas, aprobado por la
Asamblea General de las Naciones Unidas el 15 de
diciembre de 1997.
-Convenio
Internacional para la represión de la financiación
del terrorismo, aprobado por la Asamblea General
de las Naciones Unidas el nueve de diciembre de
1999.
|